El descanso es una parte clave del entrenamiento, y no solo hablamos del sueño nocturno. Hoy analizamos la relación entre la siesta y rendimiento deportivo, una estrategia que cada vez más atletas y personas activas utilizan para mejorar su energía, concentración y recuperación.
¿Qué es una siesta y por qué puede ser útil?
La siesta diurna se define como un sueño breve y reparador, generalmente posterior a la comida, que no debe superar el 50% del sueño nocturno habitual. Su objetivo no es reemplazar el sueño principal, sino ofrecer un “plus” de descanso que permita mejorar el estado físico y mental.
Beneficios de la siesta y el rendimiento deportivo
Diversos estudios han demostrado que tomar una siesta estratégica puede mejorar varios factores relacionados con el deporte y la salud:
1. Recuperación física y aumento de energía
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Reduce la fatiga acumulada
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Aumenta la sensación de vitalidad
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Mejora la capacidad de esfuerzo en sesiones posteriores
2. Mejora de la concentración y enfoque
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El cerebro procesa mejor la información tras una siesta corta
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Ayuda a tomar decisiones más rápidas y precisas
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Mejora el rendimiento cognitivo en entrenamientos técnicos
3. Reducción del estrés
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Disminuye los niveles de cortisol (hormona del estrés)
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Promueve un estado de calma y mejora la recuperación muscular
4. Mejora de la memoria y habilidades motoras
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Ayuda en deportes que requieren coordinación y aprendizaje técnico
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Mejora la retención de gestos técnicos y el control corporal
¿Cuál es la mejor hora y duración para la siesta?
🕐 ¿Cuándo?
El momento óptimo para la siesta suele ser entre las 13:00 y las 16:00, coincidiendo con la bajada natural de la temperatura corporal y el ritmo circadiano que genera somnolencia tras la comida.
⏱️ ¿Cuánto tiempo?
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Lo ideal: entre 15 y 30 minutos
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Suficiente para recargar energías sin afectar el sueño nocturno
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Si duermes más de 1 hora, podrías entrar en sueño profundo y sentirte más aturdido al despertar
⚠️ Dormir más de una hora podría, según algunos estudios, tener efectos negativos a nivel cardiovascular.
¿La siesta mejora el rendimiento deportivo aunque hayas dormido bien?
Sí. Incluso después de una noche de sueño completo, la siesta puede:
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Reducir la fatiga central y periférica
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Disminuir el esfuerzo percibido
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Aumentar la sensación de recuperación
Sin embargo, es importante aclarar: la siesta no sustituye una buena rutina de sueño nocturna. Es solo un complemento útil para momentos de alta carga o cansancio.
¿Y si no necesito siesta?
No pasa nada. La siesta no es imprescindible para todos. Algunas personas la necesitan para rendir mejor, otras no.
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Si notas que interfiere con tu sueño nocturno, no la hagas.
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Si tu rutina diaria es muy exigente, una siesta corta puede ser una herramienta poderosa para rendir mejor.
La clave está en escuchar a tu cuerpo.
Conclusión: siesta y rendimiento deportivo, una combinación efectiva (pero no obligatoria)
La siesta puede ayudarte a mejorar tu rendimiento deportivo, tu recuperación y tu bienestar general. Pero no es la única herramienta.
Lo más importante sigue siendo:
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Dormir bien por la noche
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Mantener una buena rutina de descanso
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Escuchar tus necesidades según el momento
En Valenfit, apostamos por un enfoque integral del rendimiento: entrenamiento, descanso, alimentación y mentalidad. La siesta puede ser un buen complemento… ¡si te funciona!




